Los seis hijos de Andrés y Filomena aprenden de los sabores que misteriosamente se logran con la armónica unidad entre el sol, el agua y la tierra.
Ya joven, Giovanni Federico, inspirado visionario, habla a sus hermanos del vino de la familia como un emprendimiento de elaboración y venta.
Cuando los hermanos Giovanni, Marcos y Andrés sueñan con amplios viñedos capaces de dar vida a vinos artesanos con el alma profunda de los racimos maduros, intensos en color y sabor, Andrés, con hondas nostalgias de la tierra paterna dice:
“estos serán los vinos El Alpino” …..y así es.
Es el sueño el que guía. Con esfuerzo y trabajo Juan Jesús, hijo de Giovanni va comprando las extensiones de tierras.
En 1959 se crea la Bodega, y el vino, “mágico prolongador de vida y felicidad” comienza a fluir.
Juan Jesús y Ada agrandan la familia en Karina, Laura y Juan Martín, multiplicando el amor, los cuidados y el esfuerzo de la idea original de Giovanni y la esmerada dedicación de Juan Jesús.
Los jóvenes aportan sus ganas, Laura y Karina se hacen expertas enólogas estudiando las técnicas, guardando los antiguos secretos y buscando siempre nuevos horizontes y conocimientos……y Juan Martín distribuye el vino.
En 1988 ya con Juan Jesús al frente de la bodega, los viñedos se reconvierten con cepas francesas y se incorpora tecnología de última generación. Cuando para la mayoría, reconversión es solo una palabra, los vinos nuevos maduran en sus robles. El romance de Juan Jesús con los viñedos y la bodega, ha fructificado; losVinos Chiappella van obteniendo reconocimiento; local, nacional e internacional.
|